¿La carne enferma al planeta?

El crecimiento exponencial de la actividad ganadera y el impacto que tiene el  consumo de carne conlleva graves riesgos para el medio ambiente y para la salud animal y humana.

En este período en el que el mundo entero se está viendo afectado por una pandemia, resulta oportuno destacar que existen también otro asuntos de vital importancia que deberían preocupar a la comunidad internacional debido a que forman parte de nuestra cotidianidad. Estamos hablando de las devastadoras consecuencias que la ganadería industrial (factor principal del cambio climático) tiene para el planeta, además de los riesgos que la cría masiva de animales implica para la salud pública.

¿Por qué es tan destructiva?

Para criar animales a una escala industrial es necesaria, lógicamente, una gran cantidad de recursos como el agua, alimentos y tierras. Pero también los desechos que estos animales producen además de las emisiones de gases que la industria ganadera genera representan un alto costo para el planeta.

En cifras esto se traduce de la siguiente manera: para producir un kilo de carne son necesarios 16,000 litros de agua, la misma cantidad de agua que un humano bebería en 22 años. Pero hay más, el 40% de los cereales que se producen en el mundo son consumidos por esta industria que los da como alimento a los animales que cría para producir carne. Con un kilo de carne pueden comer 8 personas pero con los cereales que se invierten para alimentar a los animales para producir ese kilo ¡comerían hasta 150 personas!

Arrasando el Amazonas

Investigadores de Igualdad Animal se trasladaron hasta el norte de Brasil para registrar el aumento de la deforestación en la selva amazónica brasileña y su conexión con la ganadería industrial. Lo que descubrieron reveló que los incendios son provocados para abrir paso al ganado para que pueda pastar y que este no era el único problema. La deforestación también es impulsada para el cultivo de la soya que se utiliza principalmente para la alimentación de animales destinados a consumo.

Alrededor del 79% de la soja del mundo se destina a la alimentación de animales siendo la soja brasileña la más exportada del planeta y por eso la deforestación en la Amazonia creció 50% en 2019 con la ganadería ocupando el 80% del área deforestada.

Esta impactante investigación que sacó a la luz la verdad sobre los incendios que el año pasado atrayeron la atención mundial es una de las muchas que Igualdad Animal ha presentado y que pueden verse en https://igualdadanimal.mx/investigaciones/