Lunes 12 de Marzo.- La presidenta de San Pedro Tlaquepaque, la emecistra, María Elena Limón se muestra molesta y hace circular en redes sociales un video en el que le pide al gobierno estatal cumplir con lo que establece la ley y actuar con transparencia en materia de la atención que se le brinda.

Lo que pasa es que la molestia de la alcaldesa deriva de la intervención que se ejerce por parte del gobierno del estado y la representación del gobierno federal, durante el pasado fin de semana, en lo que es la Comisaria de Seguridad Pública de Tlaquepaque.

Pero por desgracia, la alcaldesa en ningún momento reconoce la crítica situación que se vive en materia de inseguridad en el territorio que le toca gobernar. Menos admite que en Tlaquepaque los homicidios dolosos se fueron a la alza en los últimos veces, o que el municipio es visto como uno de los territorios más peligrosos de la entidad.

Los vecinos lo saben y muchos viven con miedo. Personas levantadas o ejecutadas a plena luz del día y apenas a unos pasos de donde se ubica la presidencia municipal. Robo de vehículos a menos de 200 o 300 metros del ayuntamiento. Jugosos robos conejeros que ocurren a plena luz del día y muy cercar del lugar donde despacha la señora María Elena.

En Tlaquepaque se concentran una buena cantidad de industrias que representan a la pequeña, mediana y grande empresa, en la parte sur-oriente de la zona metropolitana de Guadalajara.

La capacidad económica del municipio se mide por los cientos de miles de turistas nacionales y extranjeros que cada año acuden a ese territorio a tomarse un tequila o en busca de las galerías y diseños de marcas prestigiadas, o por las pocas artesanías que todavía se producen ahí.

Más allá de queja por la intervención en la policía municipal, a alcaldesa María Elena Limón le falta el ejercicio de la autocrítica y una reflexión profunda sobre todas aquellas áreas de la administración que parecen tiradas a su suerte, justo en el momento en que la señora Limón pretende ser reelecta por otros tres años.